Emparedamiento. Castigos de los cristianos

LOS CASTIGOS EN LA GRANADA CRISTIANA

El emparedamiento, castigo impuesto o voluntario

El emparedamiento o voto de tinieblas era uno de los castigos más frecuentes de toda la etapa medieval cristiana alrededor de toda la Península Ibérica, utilizado sobre todo durante el periodo en que los Reyes Católicos ya poseían el control de la ciudad.

Una de las leyendas más famosas que circulan por la ciudad tiene que ver mucho con este tipo de castigos, concretamente la historia de una monja emparedada en el monasterio de Santa Isabel la Real pero… ¿sabías que se daban varios tipos y no todas estas sanciones eran precisamente penitencias obligadas?

A lo largo de toda la Edad Media vamos a encontrar un tipo de emparedamiento voluntario en el que las mujeres, siempre con la autorización de sus familiares o en su defecto de sus superiores, se retiraban a recintos limitados los cuales normalmente se localizaban en el exterior de las iglesias. Estas mujeres eran denominadas beguinas o místicas y se retiraban a estos lugares para tener una vida dedicada exclusivamente a la oración. Su sustento provenía de una escasa comida que les era suministrada a través de una tétrica rejilla.

Estas beguinas o místicas no tenían contacto alguno con ningún ser humano y, a excepción de una causa de fuerza mayor como por ejemplo el desalojo del convento o el abandono del mismo, pasaban el resto de sus vidas encerradas en estas habitaciones.

En Granada, encontramos varios casos de este tipo de mujeres místicas en la Iglesia Parroquial del Perpetuo Socorro, la Iglesia Parroquial de San Antón o en la Iglesia Parroquial del Salvador constando en los archivos la existencia de estas mujeres quienes  podían pasar años encerradas, caso de sor María Toledano que permaneció emparedada 27 años.

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